Mostrando entradas con la etiqueta con el jesus en la boca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta con el jesus en la boca. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de septiembre de 2008

la clase media fregada


Cuando los precios de la canasta básica comenzaron a dispararse y las bolsas iniciaron su caída estrepitosa, en Los Pinos reaccionaron rápido: a los 5 millones de familias más pobres les llega desde ese momento un cheque mensual del programa Oportunidades, con 120 pesos más para hacer frente a la carestía.
Con eso, en lo que pasa la crisis internacional, los pobres se quedarán igual de pobres, pero al menos no más pobres.
Luego el gobierno empezó a apretar las tuercas a los ricos con la disminución en los subsidios generalizados, particularmente en la gasolina.
Así, la política del presidente Calderón fue: los ricos pueden asumir el golpe, pero hay que proteger a los pobres. El discurso gubernamental es polarizante: si eres pobre, te ayudamos; si eres rico, te puedes aguantar.
Pero nadie habla ni se ocupa de la clase media. En promedio, una familia que tiene al mes ingresos por 4 mil 100 pesos recibe el apoyo Oportunidades; pero si su ingreso es de 4 mil 800, ya no le toca, ya no se considera pobre.

En la última década, la política macroeconómica ordenada —sin estrepitosas crisis ni súbitas devaluaciones— ha generado que un sector de la población brinque esa línea de pobreza, esos 700 pesos que, según las estadísticas, diferencian al pobre del no tanto: la señora que compró lavadora, el señor que abona a la hipoteca de su departamento, la pareja joven que paga mes a mes su coche austero, familias que dejaron el estado de supervivencia.
No son ricos, pero tampoco son pobres. De hecho, están más cerca de los pobres que de los ricos. Según cifras del INEGI, 42 millones de mexicanos se organizan para vivir con mil 650 pesos al mes, es decir, 55 pesos diarios. Esa naciente clase media está vapuleada y corre el riesgo de perder en este año lo que fue ganando por goteo en una década, y volver a formar parte de las estadísticas de población en pobreza.
No son ricos, pero les han ido quitando el subsidio a la gasolina y lo resienten, sea porque tienen coche, sea porque han aumentado las tarifas del transporte público.
No son pobres y por eso pagan mucho más por la comida sin recibir un “extrita” del gobierno para que sigan sirviendo igual en sus mesas.
Una muestra. En tiempos de bonanza económica, el ticket promedio que paga una persona mexicana en la caja del supermercado está compuesto mitad por alimentos y mitad por otros bienes; cuando la crisis de 1995, ese ticket promedio subió hasta 75% de alimentos... ahorita ya va en 71%.


Carlos Loret de Mola



por Roberto A. Luna

UN DOS DE OCTUBRE


Se cumplen cuarenta años del movimiento estudiantil de 1968, “el más grande movimiento social en México en la segunda mitad del siglo XX”, según numerosos historiadores.
En aquel momento el régimen autoritario del PRI y del Presidente Gustavo Díaz Ordaz no permitía una participación libre de los ciudadanos en la vida política y en los asuntos públicos del país, ni toleraba medios de comunicación de línea independiente.

El ‘68 evoca las manifestaciones estudiantiles en París, la guerra de Vietnam, la “primavera de Praga” aplastada por el ejército soviético, el álbum blanco de los Beatles, la defensa de la Revolución cubana y la XIX Olimpiada en México.
Yo cursaba el primer año de secundaria en el Instituto Cultural Tampico. Los estudiantes de una secundaria y preparatoria particular en la provincia mexicana no teníamos información para saber qué pasaba.
Recuerdo las ocho columnas del periódico local El Mundo la mañana del 3 de octubre: “Cruenta noche en la capital”.
La obstinación del gobierno en aplicar el delito de “disolución social” a los dirigentes del movimiento nos hacía pensar que en nuestro país algo andaba mucho peor de lo que se admitía.

Leímos entonces “La noche de Tlatelolco” de Elena Poniatowska y “Los días y los años” de Luis González de Alba, quienes hoy sostienen puntos de vista enfrentados sobre los hechos.
Tres décadas después conocí el testimonio directo de Pablo Gómez, dirigente del movimiento estudiantil, quien veía en el movimiento el principio del fin del régimen priísta.
Sin embargo, aun hoy no sabemos cuántos estudiantes, policías y soldados murieron el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco.
Hemos ensanchado las libertades políticas, pero vivimos bajo el temor constante hacia el crimen organizado; nos insertamos en la globalización económica, pero la mitad de los mexicanos sobrevive en la pobreza.
Los estudiantes del 2008 enfrentan una educación rezagada en matemáticas, ciencias básicas y comprensión de lectura y fuertemente polarizada entre escuelas públicas y privadas, al tiempo que resurge la criminalización de la protesta social y el país se debate entre las convulsiones y el inmovilismo.


Carlos Heredia Zubieta



por: Roberto A. Luna Gonzalez

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Confirma Vizcarra que se entregó por problemas económicos


Por: Roberto Luna

Circunstancias económicas y el no avance de su situación jurídica en Jalisco fueron los motivos que orillaron al ex Alcalde de Tonalá, Jorge Vizcarra, a entregarse ante autoridades migratorias, según lo confirma él mismo.“Ya las circunstancias económicas ya no teníamos para seguir adelante en esta posición donde estábamos, la situación jurídica parece que no ha avanzado en Jalisco, y bueno, nosotros lo que vimos más viable ya entregarnos sobre todo para estar ya más cerca de mis hijos, de mi esposa y de mi madre”.Vizcarra Mayorga agrega que su permiso migratorio había expirado, por lo que al estar de ilegal en los Estados Unidos prefirió evitarse más problemas.